peatones usuarios de la vía
Todos somos peatones la mayor parte del tiempo, y sin embargo uno de los accidentes más generalizados es el atropello de un peatón. ¿Sabemos cuándo nuestro comportamiento puede ser la causa de un accidente, y cómo evitar que nos afecten las imprudencias de los conductores? A continuación, las repuestas a preguntas que todos deberíamos hacernos.
Es necesario utilizar ropa o elementos luminosos y retrorreflectantes que sean visibles a 150 metros como mínimo, facilitando así la visibilidad para los conductores que se aproximan.
El código de circulación también indica que si circula un grupo por la noche, se deberá llevar en el lado más próximo al centro de la calzada, luces de color blanco o amarillo hacia delante y rojo hacia atrás.
Si tienes un accidente o avería con tu vehículo, mientras transitas por el arcén en busca de un poste de socorro te conviertes en un peatón con obligación de hacerte ver con un chaleco reflectante.
Si evaluamos el proceso en el que un conductor ve a un peatón en la vía, una de las claves principales está en el proceso de observación del conductor. En este proceso, el conductor no solo debe identificar que “hay algo” en la vía, sino que ese “algo” es un peatón. Y todo esto debe realizarse con las máximas garantías de seguridad para el conductor y para el peatón.
Según distintos estudios se demuestra que el 60% de los atropellos mortales se producen con luminosidad insuficiente, ya que cuando circulamos, y detectamos al peatón, no tenemos ni espacio ni tiempo